sábado, 25 de julio de 2015

Cientos de caminos, todos iguales. ¿Por qué la gente puede escoger con tanta facilidad?  Caminatas rápidas, seguras. Nunca he visto una sola cara dubitativa.
Sigo estacionada a mitad  de camino, tratando de retrasar mi avance. Veo las puertas de diferentes caminos y pienso, pienso. Nadie más aquí piensa. Ellos son felices, yo pienso. Ellos avanzan, yo me estaciono.
Decido caminar un poco. Acercarme a esas puertas con futuros escalofriantes, quizás más de cerca logre diferenciar.  Quizás simplemente deba dejarme llevar, como escuché de un Aries alguna vez.
Pero sigo con miedo y avanzo lento. Veo mis manos, y ya no son las mismas. Comprendo, a su vez, que no es solo el miedo el que me retrasa. Los años han pasado y jamás me moví.

Y qué caso tiene hacerlo ahora. 

jueves, 2 de julio de 2015

moon

La luna llena hace su maravillosa aparición; lentamente se muestra a través de la copa de los árboles, para finalmente llegar a su clímax ubicándose en lo más alto del cielo.  Se siente el furor emitido por las multitudes, pero yo no formo parte de ellas.  Mi cuerpo y mi mente se ven atrapados por la arrasadora marea de un océano gélido y profundo. Paralelamente, mi mano está cansada de buscar refugio en un papel, por culpa de una boca que no cumple con su trabajo, debido a una mente débil que figura fuerza. Tanta fuerza como una pluma que no se ve azotada por el viento, sino que se ve obligada a bailar con él.

martes, 23 de junio de 2015

poco humanos

Ningún camino lleva hacia adelante. La distopía se apodera del espacio-tiempo, mientras cae una espesa neblina que incluso te hace olvidar lo que de verdad quieres. Por suerte, el televisor te saca sonrisas; por suerte, tienes computador e Internet. Pero la suerte se acaba con la llegada de la noche y la ausencia de la luz cegadora. Te das cuenta de que no solo tu cama está vacía, y vuelves a escuchar la voz a la que tanto temes. Entonces, tomas una pastilla para poder dormir, teniendo la tranquila seguridad de que mañana todo seguirá siendo igual que hoy

sábado, 30 de mayo de 2015

El vacío, la ausencia. El fantasma de lo imaginariamente perdido siempre se encuentra rodando el en el mismo pasadizo oscuro; en el mismo bosque gélido, rodeado por espigados árboles que no dejan de llevar a mi mente el recuerdo de mi soledad y pequeñez.
Como una sombra que me incordia constantemente; como las voces inoportunas de la esquizofrenia que se esconde tras la puerta. Vienen hacia mí los recuerdos de buenos momentos, distorsionados momentos, que siempre vienen acompañados con cierto olor que hace alusión a la hipocresía.

Qué somos. El viento grita y resalta nuestra anormalidad. Somos masoquistas y no lo sabemos, no lo aceptamos. Cómo nos gusta torturarnos ¡Nos encanta! Buscamos la noche y el mar, buscamos alejarnos para poder invocar tranquilos todo aquello que nos destruye. Dolor analgésico. Sufrimiento y calma. 

jueves, 21 de mayo de 2015

distopía

El vacío, gélido como siempre, vuelve a mi lado de manera magnética. La distopía ecuménica arrasa con todo lo alguna vez construido. 
El mar se ha recogido, para ferozmente desatar su furia, y borrar de mis recuerdos lo único bello que quedaba. La luz va mitigando, y la tormenta no apacigua. Rey de los mares, sigo esperando. La paciencia no acabará porque es lo único que queda.

jueves, 30 de abril de 2015

Un día, quizás fue un lunes, un jueves o un viernes, no importa. Quizás pasó más de una vez, quizás les pasó a ustedes, o quizás a mi. 
Era de mañana, el reloj marcaba las 7:00 am, había que levantarse. Cero ánimo, no era novedad. Se oían los gritos: "levántate" gritaba madre, creo. "A la cuenta de tres" pensaba. 
-Uno... dos... --- tre...s
Los pies en el suelo y la mente aún durmiendo. No importa, hay que ir al colegio, estudiar para el futuro indeseado, pero para el que te han preparado durante años, y para el que te prepararán quizás cuántos años más... 
Nacer, estudiar, estudiar, estudiar, estudiar, trabajar, trabajar, trabajar, morir. 
¿Era sólo eso? La vida, me refiero... ¿Eso era todo?
Poco a poco empezaba a despertar. La mente se agitaba, angustiada. 
Ahora el cuerpo se dormía.
En los pensamientos -aún un poco revueltos- buscaba una respuesta que hiciera sentir conforme. Pero no se podía, quisiera o no, una cadena invisible mantenía atado a la sociedad, y a la realidad. Era prácticamente imposible escapar. Se podía tal vez, pero se sacrificaba demasiado, cosa que en esos momentos no era posible. 
"Podría terminar este juego cuando yo quiera, pero me sumo como un nadie de galeano" tarareaba, mientras trataba de olvidar todo lo que había pensado.
Continuando con la rutina del día a día: bañarse, vestirse, desayunar, e irse. 
El colegio espera. 

lunes, 20 de abril de 2015

Viajes

Nos miramos y nos reímos.
En ese momento todo fue pasajero; todo menos nosotros. 
Siendo más sincera: todo menos yo.
Porque mientras yo viajaba, 
Por la infinidad de un mar de estrellas,
Topándome con constelaciones, creando mundos y descubriendo lo imaginario;
Permanecías tú, estático, en un mundo tan común que divaga entre la risa y la pena;
Pensando, quizás, viajar en la sonrisa de alguien más.

Relatividad del tiempo

Luchaban contra el tiempo, y parecían ir ganando. ¿Horas, días o meses?, ¿hace cuánto se conocían? ni ellos lo sabían, pues nada parecía importar cuando estaban juntos. Qué suerte la de estos seres, que solo intercambiando palabras podían derribar las paredes que durante años habían existido en cada uno de ellos, y que nadie había podido destruir, porque tal vez nadie se había dado el tiempo para hacerlo, o quizás por la única razón de que el universo había unido fuerzas para hacer que él y ella esperaran el momento adecuado para conocerse, y así ser solo ellos quienes pudiesen derrumbar estos cimientos, de una manera mágica: tan fácil, y tan natural, como si todo estuviese predestinado. Hasta lograban hacer parecer que el destino existía. O es que quizás simplemente ya se habían conocido en una vida pasada. Aunque tanta complicidad sólo podría ser el reflejo de más de cientos de vidas juntos.  Quién sabe, tal vez ni siquiera eran humanos, pues destruyeron el narcisismo de nuestra sociedad de una manera nunca antes vista.