sábado, 25 de julio de 2015

Cientos de caminos, todos iguales. ¿Por qué la gente puede escoger con tanta facilidad?  Caminatas rápidas, seguras. Nunca he visto una sola cara dubitativa.
Sigo estacionada a mitad  de camino, tratando de retrasar mi avance. Veo las puertas de diferentes caminos y pienso, pienso. Nadie más aquí piensa. Ellos son felices, yo pienso. Ellos avanzan, yo me estaciono.
Decido caminar un poco. Acercarme a esas puertas con futuros escalofriantes, quizás más de cerca logre diferenciar.  Quizás simplemente deba dejarme llevar, como escuché de un Aries alguna vez.
Pero sigo con miedo y avanzo lento. Veo mis manos, y ya no son las mismas. Comprendo, a su vez, que no es solo el miedo el que me retrasa. Los años han pasado y jamás me moví.

Y qué caso tiene hacerlo ahora. 

jueves, 2 de julio de 2015

moon

La luna llena hace su maravillosa aparición; lentamente se muestra a través de la copa de los árboles, para finalmente llegar a su clímax ubicándose en lo más alto del cielo.  Se siente el furor emitido por las multitudes, pero yo no formo parte de ellas.  Mi cuerpo y mi mente se ven atrapados por la arrasadora marea de un océano gélido y profundo. Paralelamente, mi mano está cansada de buscar refugio en un papel, por culpa de una boca que no cumple con su trabajo, debido a una mente débil que figura fuerza. Tanta fuerza como una pluma que no se ve azotada por el viento, sino que se ve obligada a bailar con él.