Nos miramos y nos reímos.
En ese momento todo fue pasajero; todo menos nosotros.
Siendo más sincera: todo menos yo.
Porque mientras yo viajaba,
Por la infinidad de un mar de estrellas,
Topándome con constelaciones, creando mundos y descubriendo lo imaginario;
Permanecías tú, estático, en un mundo tan común que divaga entre la risa y la pena;
Pensando, quizás, viajar en la sonrisa de alguien más.
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